Como triunfar en tu primera ponencia
La energía palpable que recorre el aire cuando te encuentras frente a una audiencia en vivo es inigualable. Es una sinfonía de emociones, expresiones y reacciones que se despliega en tiempo real, y como orquestadores de ese encuentro, tenemos la capacidad de sentir y interpretar cada nota. Aquí te dejamos cinco formas de pulirlas y destacar en esa primera ponencia en persona.
- Tu presentación comienza cuando entras a la sala: Cuando entras a un lugar, tu presentación ya ha comenzado. Proyecta una fuerte presencia ejecutiva caminando con confianza, saludando a las personas que conoces e presentándote a las que no conoces. Involúcrate en conversaciones antes de que comience la reunión. Saluda a todos como un líder o un viejo amigo.
- Intenta ser natural: Cuando hablamos en público lógicamente debemos proyectar más la voy, pero no implica utilizar registros que no son tuyos, ya que la audiencia notará que hay una sobreactuación. Habla con naturalidad, sabiendo que las palabras salen de lo más dentro de ti mismo, con tu personalidad más verdadera y así será difícil que no conectes con el público.
- Mantén contacto visual significativo: Tu objetivo al hablar en persona es establecer un contacto visual real. No mires por encima de tu audiencia hacia la pared de atrás, no mires fijamente un punto en la mesa y no mires al bosque, pero te pierdas los detalles.
Te recomendamos dividir a tu audiencia en tres secciones. En cada sección, busca a tu nuevo mejor amigo. No importa si has conocido a esta persona antes. Busca a alguien que te esté dando comentarios positivos, sonriendo y asintiendo a lo que tienes que decir.Una vez que hayas encontrado a tus tres nuevos mejores amigos, uno para cada sección de tu audiencia, haz contacto visual directo con ellos mientras hablas. Espera hasta llegar a un signo de puntuación en tu oración antes de pasar a tu próximo mejor amigo. Esto te ayuda a regular tus movimientos oculares. Si cambias entre personas demasiado rápido, corres el riesgo de dar un efecto de limpiaparabrisas. Si te detienes en una persona por demasiado tiempo, puede resultar incómodo. - Gesticula con intención: En casa frente a una pantalla, es probable que hayas hecho gestos pequeños. Tal vez has estado manteniendo conscientemente tus gestos dentro del marco de la cámara para que no se pierdan de vista. O quizás el entorno tranquilo del trabajo desde casa ha reducido tu inspiración para hacer gestos grandes.
De cualquier manera, en persona puedes expandirte. Si eres de los que hablan naturalmente con las manos, es maravilloso. Sin embargo, grábate en tu teléfono para asegurarte de que tus manos estén comunicando lo que crees que están diciendo. Un poco de énfasis es bueno. Demasiado es, bueno, demasiado.Algo importante a tener en cuenta después de estar encorvado en tu oficina en casa durante tanto tiempo es mantener una postura fuerte y un cuerpo abierto. Los brazos cruzados, las manos unidas en frente como una hoja de higuera y juguetear con las manos son señales de incomodidad.
Muestra seguridad utilizando gestos seguros y confiados con las manos. El entrecruzamiento “es una demostración universal de confianza y a menudo es utilizada por quienes ocupan una posición de liderazgo”, según Joe Navarro, un agente retirado del FBI y autor. También puedes intentar entrelazar tus manos suavemente o sostenerlas separadas en tu sección media. Las manos a los costados son otra posición de confianza. Esta es una favorita para muchos líderes mundiales, como se vio en la reciente Cumbre del G7.
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Muévete con un propósito: Moverte mientras hablas frente a las personas es una forma efectiva de mantener su atención.
Dirígete a un lado del escenario o de la sala de conferencias para conectarte con esa parte de la audiencia. Quédate allí hasta que termines tu pensamiento. Practica un fuerte contacto visual. Luego, muévete al otro lado del escenario u otro lugar. Finaliza tu idea antes de moverte nuevamente.
Sé medido en tu movimiento. Cuando estés quieto, evita mover los pies, golpear o dejar que tus piernas traicionen tu energía nerviosa. Cuando no estés caminando, mantén una postura fuerte, con la espalda recta y los pies firmes.
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Trata los nervios como emoción y energía: Recuerda que tu audiencia quiere que tengas éxito, aunque solo sea por la simple razón de que es incómodo ver a alguien que está visiblemente nervioso. Transforma esa tensión en energía positiva y proyecta confianza hacia afuera.
Si los nervios amenazan superarte, tómate un momento. “La respiración es una línea directa al sistema nervioso y al cerebro”, dijo Tara Antonipillai, una experta en bienestar corporativo. “Recuérdate a ti mismo que puedes desactivar la respuesta de pánico en el cerebro y activar esa parte del cerebro que piensa y razona simplemente desacelerando y profundizando la respiración”.
También intenta reformular mentalmente tu reacción nerviosa en emoción. Fortalece tu confianza a través de la preparación y la práctica, imprime tus notas como red de seguridad en caso de que olvides lo que quieres decir y enfoca tus pensamientos en todas las cosas maravillosas que pueden suceder, en lugar de pensar en lo que podría salir mal.”